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Un Viaje para Redescubrir

Gotita y Yo – El Musical es un musical poético que invita al espectador a redescubrir el valor de lo aparentemente insignificante.

A través del encuentro entre un narrador humano y una pequeña gota de agua llamada Gotita, con voz propia, la obra recorre recuerdos, reflexiones y escenas cotidianas que revelan cómo el ser humano vive distraído, desconectado de la naturaleza, de los demás y, muchas veces, de sí mismo.

Pero Gotita no es solo agua. Es memoria. Es conciencia. Es un testigo silencioso del paso del tiempo.

En diálogo con personajes simbólicos, entrañables y cargados de humor, el narrador se enfrenta a sus pérdidas, a la rutina, al silencio y a la dificultad de reconocer que, muchas veces, lo más extraordinario ha estado siempre frente a sus propios ojos.

Sin imponer respuestas ni recurrir a discursos moralizantes, la obra propone una mirada más atenta, sensible y agradecida hacia la vida, la naturaleza y el Creador.

Entre música original, poesía, humor y momentos de profunda intimidad, Gotita y Yo – El Musical se convierte en un viaje de transformación donde el espectador descubre que las verdades más grandes suelen habitar en las cosas más pequeñas. Porque, a veces, una simple gota de agua, un saludo inesperado o la sonrisa de un desconocido pueden contener el poder de cambiar nuestra manera de mirar el mundo.

Porque cuando uno aprende a mirar despacio,

descubre que nada es insignificante.

Mensaje Central

Vivimos rodeados de belleza, pero la prisa nos ha enseñado a solo mirar, cuando fuimos creados para observar.

Al detenernos, descubrimos que la naturaleza habla, que cada ser tiene un propósito y que aquello que el mundo considera pequeño o insignificante posee un valor inmenso.

Gotita y Yo – El Musical es una invitación a redescubrir esa mirada: una que nos acerca a la creación, a los demás, a nosotros mismos y al Creador.

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Convertir Gotita y Yo – El Musical en una propuesta teatral de referencia por su sensibilidad artística, su excelencia creativa y su mensaje transformador, llevando su experiencia a escenarios nacionales e internacionales e inspirando a públicos de todas las edades a redescubrir la belleza de la creación y el valor de lo aparentemente insignificante.

Visión

Gotita y Yo - El Musical - Dean Llord Natural.png

Propósito

Inspirar a las personas a detenerse, observar y redescubrir la belleza de lo aparentemente insignificante, despertando una mirada más consciente hacia la vida, la naturaleza, los demás y el Creador, a través de una experiencia artística que une música, poesía y reflexión.

Hay historias que nacen en una hoja de papel. Otras comienzan mucho antes: en una conversación, una pregunta o un instante que, en apariencia, parece insignificante.

La historia de Gotita y Yo – El Musical comenzó mucho antes de que existiera un libreto, una canción o un escenario.

A mediados de la década del 2000, el escritor Radamés Carrión Ortiz compartía una conversación con dos grandes amigos, los hermanos Serrano. Durante aquel encuentro, ellos expresaron un deseo que llevaba tiempo inquietando sus corazones: aprender a descubrir la belleza de las cosas sencillas de la vida. Aquellas palabras llevaron a Radamés a fijar su mirada en el rocío de la mañana y en una pequeña gota de agua.

Lo que parecía una escena cotidiana despertó una profunda reflexión. De aquel momento nació la inspiración para escribir Gotita y Yo, un cuento que más tarde formaría parte de su libro Cuentos de lo Insignificante.

Por esos mismos años, Dean Llord conoció a Radamés. Desde el primer momento Dean, quedó cautivado por la sensibilidad de sus relatos, cuentos y por la manera en que lograban encontrar significado en aquello que la mayoría de las personas pasa por alto. Entre conversaciones, lecturas e intercambio de ideas nació una amistad marcada por el amor a la creatividad y por el deseo de comunicar verdades profundas a través de historias sencillas.

 

Con el paso del tiempo, ambos colaboraron en distintos proyectos. Uno de ellos fue Don Rada, un personaje radial interpretado por Dean, para el cual Radamés escribía breves relatos inspirados en la naturaleza, la vida cotidiana y la relación del ser humano con el Creador. Sin darse cuenta, aquellas colaboraciones estaban fortaleciendo una visión artística que años más tarde encontraría una nueva forma de expresarse.

 

Entre todos los cuentos que Radamés había escrito, hubo uno que nunca dejó de acompañar a Dean: Gotita y Yo.

Desde la primera vez que lo leyó sintió que aquella historia tenía algo especial. No era simplemente el relato de una gota de agua; era una invitación a detenerse, observar y descubrir la grandeza escondida en aquello que parece insignificante.

En una de tantas conversaciones entre amigos surgió una idea que parecía un sueño lejano.

¿Y si algún día este cuento se convirtiera en un musical?

La conversación terminó, pero la idea permaneció.

Años después, alrededor del 2011, Dean comenzó a desarrollar esa adaptación. Escribió las primeras escenas, compuso canciones, creó nuevos personajes y empezó a imaginar un espectáculo que ampliara el universo creado por Radamés sin perder la esencia de su mensaje.

Sin embargo, la vida siguió su curso.

Las responsabilidades, el trabajo y las circunstancias hicieron que el proyecto quedara cuidadosamente guardado. Durante años, el libreto, las canciones y los primeros borradores descansaron en un cajón, mientras el sueño esperaba silenciosamente su momento.

Dean volvió a leer cada página y comprendió que había llegado el momento de retomarlo. Lo que alguna vez había comenzado como una adaptación empezó a transformarse en una obra con identidad propia. Nuevas canciones fueron escritas, el libreto tomó una nueva forma y poco a poco comenzó a reunirse el equipo de artistas que hoy da vida a este proyecto.

Con el paso del tiempo, Gotita y Yo dejó de ser solamente un musical inspirado en un cuento.

Se convirtió en una experiencia artística con una voz propia, nacida del encuentro entre la imaginación de un escritor y el sueño de un compositor que, durante años, creyó que esa historia merecía subir a un escenario.

Hoy, Gotita y Yo – El Musical representa mucho más que una producción teatral.

Es el resultado de amistades sinceras, conversaciones que sembraron esperanza, sueños que aprendieron a esperar y personas que decidieron creer que las cosas más pequeñas también pueden transformar vidas.

Porque, a veces, las historias más grandes también comienzan con aquello que parece insignificante.

Donde Todo Comenzó

Pero los sueños que nacen en el momento correcto rara vez desaparecen. Simplemente esperan.

Años después, en 2025, una conversación aparentemente sencilla volvió a encender aquel sueño. Su amigo Manny Arizmendi, a quien Dean le había hablado a eso del 2016, sobre la idea de convertir Gotita y Yo en un musical, le hizo una pregunta que cambiaría el rumbo de la historia. «¿Qué pasó con ese musical?»

Aquellas pocas palabras bastaron para volver a abrir un cajón que llevaba años cerrado. Allí seguían esperando las canciones, los personajes y el libreto.

Y un sueño que nunca había dejado de existir.

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Cuentos de los Insignificante.png

Toda gran historia tiene un comienzo. Descubre el cuento original que inspiró Gotita y Yo – El Musical en el libro Cuentos de lo Insignificante, de Radamés Carrión Ortiz.

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